Capítulo 13. Defensa para principiantes
La primera norma de Defensa Física era sencilla:
No confiar en nadie que sonriera antes de atacarte.
La segunda también.
No apartar nunca la vista de las manos.
La tercera la aprendí cuando acabé de espaldas contra una colchoneta por tercera vez en menos de cinco minutos.
—Mierda.
El aire se me escapó de los pulmones.
Méndez me miró desde arriba.
—Levántate.
—Estoy reconsiderando mis decisiones vitales.
—Hazlo de pie.
Me incorporé.
Me dolía la espalda.
Los hombros.
El orgullo.
Sobre todo el org