Capítulo 12. Cleo
Aquella noche no podía dormir.
No era por Will.
Me negaba a concederle esa victoria a un hombre que ni siquiera estaba presente.
Era por Cleo.
Desde la clase de transformación se había quedado extrañamente callada.
No Will.
No ve.
No compañero.
Nada.
Y resultaba que su silencio era mucho peor.
Me giré en la cama.
Clara respiraba lentamente al otro lado de la habitación.
La lluvia golpeaba la ventana.
Podía escuchar cada gota.
Una.
Otra.
Otra.
Miré el techo.
—¿Sigues enfadada?
Nada.
—Cleo.
Silen