El grito de Madison retumbó en las paredes.
Megan se incorporó sorprendida y Carter se movió lentamente, todavía un poco afectado por la droga. Sin embargo, logró discernir la silueta de Madison frente a la cama cuando vio el rostro descompuesto de ésta.
—Madison… —la llamó, saliendo de los efectos de la droga.
—Madison, te lo puedo explicar —dijo Megan tapándose con una sábana, haciéndose la inocente y siguiendo con su plan.
El pelinegro la miró con asombro y de repente se dio cuenta de que