Selena
Me senté en el borde mf la cama, el cuerpo pesado, la mente flotando en algún lugar entre el shock y la incredulidad. La habitación se sentía extraña, aunque era la mía. Las paredes me oprimían, el aire era demasiado denso para respirar bien. Mis manos reposaban inertes en mi regazo, los dedos fríos, temblando levemente, como si ya no me pertenecieran.
Mira estaba sentada a mi lado, demasiado cerca, su presencia asfixiante aunque sabía que lo hacía con buena intención. Sostenía un tazón