Mundo de ficçãoIniciar sessãoParpadeo rápidamente, tratando de darle sentido a lo que me rodea, pero no hay nada que ver. La oscuridad es absoluta, una negrura espesa, como tinta, que parece tragarme por completo. El agarre de Ember sobre mi brazo se ha desvanecido, junto con el calor de su cuerpo. El miedo me araña la garganta a medida que me doy cuenta de la cruel realidad: he sido secuestrada, arrastrada a través de ese portal reluciente hacia Dios sabe dónde.







