Mundo ficciónIniciar sesiónAMELIA
Mis ojos se abren de par en par, entrecerrándose ante la intensa luz que se filtra en la habitación. Mientras me muevo para protegerme los ojos con la mano derecha, me sorprendo al encontrarla atrapada en algo. Al volverme hacia allí, mis ojos se abren con sorpresa cuando veo a Nicolás durmiendo profundamente sobre mi mano.







