Capítulo 125: ¿Secuestro o Confusión?
Aarón no entendía qué estaba pasando y por un momento quiso luchar, aprovechando las enseñanzas de su tía, pero se detuvo al ver que dos sujetos estaban con su mamá.
- No la toques – ordenó el menor mirando a los ojos a esa mujer.
“Maldito enano, tiene la presencia de un Don” – pensó con amargura la pelinegra.
- Si no te comportas, haré que esa zorra pierda a ese segundo bastardo – declaró quitándole el seguro a su arma.
- Mi hermanita no es ningún bastardo