Mundo ficciónIniciar sesiónDos semanas transcurrieron desde la fatídica tarde en que Levy se presentó en su casa reclamando conocer si era el padre de Ben, y nada más había sucedido. Meg vivía agobiada, con el corazón agarrotado, y el estómago perpetuamente incapaz de procesar nada sólido; tal era su nerviosismo, tanto por el estado de salud de su padre, como por la posibilidad de que Levy le quitara la custodia de su hijo, que ese día cuando llegó a







