Guardo silencio, pensativo, cierro mis ojos, respiro hondo y me levanto.
—Ok, pero te advierto que no voy a ser parte de esto —lo señalo con mi dedo.
Él solo alza sus manos a la defensiva y me doy la vuelta.
—¿No te vas a despedir de tu hermano?
—Hasta luego…
—Me tratas como si me hubiese follado a tu mujer —insinua.
Me doy la vuelta y me lo encuentro en frente, me estaba siguiendo, lo veo muy serio.
—Relajate, solo bromeo —se ríe y me palmera el hombro—, aunque si lo piensas bien, si me la fol