William no es alguien que me juzga, simplemente comprende y a la vez parece lamentarlo, ¿Acaso pasó una situación al igual que está? Tal vez.
Él se levanta de su asiento y me palmera el hombro, luego se va, dejándome por unos momentos solo, al rato vuelve con una taza de manzanilla, reconocería ese olor tan delicioso que produce el té.
—La falta de sueño no te ayudará a pensar bien —me lo ofrece y yo acepto.
Tomo la taza y voy soplando para tomármelo tibio, le agradezco a él por su ayuda, ap