—¿Y como fue ese amor? —se separa y se sienta en la cama.
Pero me da pena decirle, pues no quiero que de cierta forma se recuerde que su esposo tenía una amante y ahora están juntos, así como yo me siento amante de César. A pesar de todo le cuento con timidez y ella no parece juzgarme, la única que se juzga siempre, soy yo.
—Bueno, nos seguiremos viendo —me dice con una sonrisa
Asiento y la abrazo nuevamente, salimos de la habitación y desayunamos lo que César ha preparado, realmente hizo algo