No vine a contarle lo que sucedió con mi familia, solo quería que viera que la apoyo y disculparme, porque tiene sus razones para enojarse conmigo, no creí en ella.
—Hola, ¿Cómo estás? —debo admitir que estoy contento, pero no me responde y de perfil se nota que está enojada—. ¿Pasa algo? ¿Ya viste las cosas cierto? Debí preguntarte, por favor no te enojes conmigo, solo quiero ayudarte.
Me importa mucho su opinión, sobre todo porque sé que le da pena y conociéndola querrá agradecérmelo.
—No