—¿Cómo porque me estas evitando florecita? —pregunto él, acercando su rostro a mi oído susurrando aquellas palabras.
—N-no te evito, es solo que… me pone de los nervios estar a solas con un hombre…
—¿Te violaron o algo? —volvió a preguntar sin ningún cuidado, esta vez retrocediendo el paso.
Negué tímida y cerré la puerta para entrar a abrigarme, el frio que hacia al oscurecer era increíble.
—Solo es enseñanza de mi familia… —puse los ojos en blanco y bufe—. Ellos decían que una mujer no se pued