Mundo ficciónIniciar sesiónSentada en el piso del baño, con el brazo apoyado en el inodoro, recuesto mi cabeza en mi brazo. Así pase mi mañana del domingo. No sé a qué hora me pare para vomitar, pero supongo que tendrían que ser las cuatro de la mañana como mínimo. Todo este tiempo estuve vomitando y teniendo arcadas sin cesar, bueno sin omitir el dolor de cabeza que amenaza con explotar. He querido levantarme e irme a la cama, pero mi cuerpo no puede moverse ni un milímetro. Ya amaneció y empiezo a quedarme dormida en







