—Amelia POV—
Después de que él se fuera, tenía la esperanza de que regresará. Cada cinco minutos me la pasé mirando a la puerta, pero él no volvió.
—Déjate de ilusiones, Amelia. Él no te conviene para nada.
Luego de regañarme y darme un recordatorio sobre qué debía hacer. Me voy a la habitación, pero luego recuerdo que la cocina había quedado un desastre. Regresé y comencé a limpiar todo, al terminar, volví a mi habitación. Me acerqué a la ventana y me quedé viendo el paisaje que tenía al frent