88. Y nació
Al fin había llegado el día tan esperado, sin embargo, las circunstancias no eran las esperadas, mientras Luis acompañaba a Gabriela a las habitación dónde sería asistida pudo notar su tristeza, avisó a su suegra y a Olivia para que ellas les avisaran al resto y luego se enfocó en su esposa.
— Amor, sé cuánto apreciabas a Patricia y que en este momento debe sentirte muy mal pero a ella le hubiese hecho feliz que vivieras el nacimiento del bebé con alegría.
— Tienes razón, de hecho estaba muy