65. Atreverse a enfrentar la realidad
Al siguiente día Tomy se despertó muy temprano, por unos minutos observó a Olivia, sin querer moverse para poder disfrutar de su rostro sereno y esa expresión entre tierna y sensual que tenía en ese momento, suya, sabía que podía ser algo retrogrado, pero la sentía suya y eso le hizo sentir feliz, él no se consideraba el hombre de más fe, pero en este momento solo podía rogar a cualquier ángel, virgen o al mimo Dios que interviniera por su amada.
De pronto pensó en lo inadecuado que podía ser q