Capítulo 78. Cuentas conmigo
Lía abrió los ojos con sorpresa. Cada día que pasó sin tener noticias de Gustavo fue perdiendo la esperanza de poder demostrar su inocencia no para quedar bien ante Salvatore, lo que él pensara de ella ya no le importaba ni le interesaba, pero si para limpiar su nombre, para qué jamás volviera a señalarla con el dedo y tener un pretexto para “castigarla”.
—¿Lo consiguió? —preguntó cuando encontró su voz, saliendo de su sorpresa.
—Sí. Y, apenas me lo ha entregado he venido a buscarte. Entiendo q