Capítulo 115. Gracias por venir
Melanie caminaba con pasos sigilosos por el largo pasillo de la casa. Cada crujido del piso bajo sus pies la hacía contener el aliento, temiendo que sus padres la descubrieran en su escapada. Tenía una misión, una misión que no podía posponer: llegar a las escaleras sin ser vista, salir de casa y encontrarse con Luciano. La incertidumbre de saber si había recibido o no su nota la tenía al borde de la desesperación. Escapar a esta hora, sin permiso, era provocar la furia del Diablo.
Melanie esta