April González:
Los Doménech nos observan con enojo que no disimulan ni un poco. Adrián pasa su mano por mi cintura y me hace enfrentarme a Cabrera. Hablan algo, pero la verdad todo me esta dando vuelta. Siento muchas cosas y no se identificarlas, es como si me hubiesen dado un choque de hondas de sonido y me dejaran completamente desorientada. Despierto del transe cuando me encuentro en el auto del bombero.
—¿Qué fue eso? — pregunto aun sin entender.
—Fue