Índice
25 chapters
Prefacio:
April González: Es de noche solo puedo ver en el techo el reflejo de mi lampara. Otra vez estoy paralizada en el suelo mientras no puedo respirar y no paro de llorar. Estoy cansada de esto, no puedo seguir. Me doy por vencida… mis ojos se cierran poco a poco. No quiero seguir estudiando. A la mañana siguiente fui a dar una presentación en la universidad donde domino el material, pero siento mi cuerpo raro. Anoche no ha sido la primera noche que me ha dado ataques de pánico, se ha vuelto una costumbre desde que entre a estudiar medicina. ósea que llevo dos años sufriendo de esto ataques. —¿April? — me llama la doctora al yo parar de dar mi presentación, el corazón lo tengo a mil y sin más… —Deje la universidad y ahora estoy aquí con usted. — le respondo al psiquiatra que asiente mientras escribe. Es mi primera cita con el psiquiatra, la psicóloga me refirió para que me recetara pastillas para la depresió
Leer más
I: Ofrecimiento de trabajo como maestra
Darme de baja y dejar la universidad mientras estudiaba medicina con 26 años fue lo más fuerte que me ha sucedido en la vida en el aspecto académico. Mi meta era llegar a tener un doctorado. Dejar la universidad por la carga académica ya que mi cuerpo y ansiedad no podía más con la carga. Pensé que era una persona capaz… —Buenas, ¿tiene esta blusa de tamaño mediano? — cuestiona una señora con cariño mientras yo doblaba ropa. —Claro, ahora le verifico. — sin más dejo de hacer mi trabajo y me concentro en la clienta. Gracias a Dios conseguí trabajo bastante rápido. No me da mucho dinero como para pagar mi apartamento, pero me ayuda para no gastar rápidamente mis ahorros. Me quedan 8 meses de contrato con ese apartamento y volveré a vivir con mis padres. Si pudiera conseguir otro trabajo… —Aquí tiene. — le doy la blusa a la señora la cual responde con una sonrisa y un agradecimiento. Este es mi primer trabajo… fuera de los negocios familiares. Me acerco a mis com
Leer más
II: Señor Domenech
—¿Yo? — cuestiono mirando a mi alrededor para luego señalarme. —No soy una heroína. — respondo a lo que al niño nuevamente se le empiezan a llenar los ojos de lágrimas y arruga su cara a punto de volver a llorar. Mierda, se me olvida no ser tan sincera, no tomar las cosas literalmente y tener filtro. —Lo siento, pero si quieres te puedo ayudar en lo que desee. — comento para que no estalle a llorar. —Citaron a mi papa por mis malas calificaciones, se va a matar. Tendré su trabajo en un futuro y no puedo sacar malas notas. — explica caminando lentamente hacia mí. —Este verano fui a estudiar por mis pasadas malas calificaciones, no puede jugar o salir. Ahora otra vez, es capaz de enviarme lejos y no quiero. — llora para después abrazarme hundiendo su cabeza en mi vientre. Aguanto las ganas de separarlo, mientras estudiaba me di cuenta de que no me gusta tocar a la gente o que ellos me toquen. Creí que era algo normal cuando mis compañeros me abrazan y yo solo me mantenía conge
Leer más
III: Dale una oportunidad
—Nathan, he estado esperando por ti desde las siete de la mañana. — nos interrumpe un señor de tes trigueña y calvo algo molesto. —Lamento la tardanza, Cabrera. — el hombre se aleja de mi centrándose en el señor acomodando su ropa haciendo que vuelva a respirar. —¿Usted es? — pregunta Cabrera señalándome. —¡director Cabrera! — grita emocionada Joelian corriendo hacia nosotros con muchos papeles los cuales se les caen al suelo Me acerco a ella para ayudarla tomando los papeles y poniéndolos en orden, esquivo como toda una atleta la mirada del señor Domenech. El director gira sus ojos, como si Joelian fuera un peso para él haciendo que me moleste. Ya puedo ver la atmosfera toxica que rige en este instituto y yo soy una joven inocente que no tiene malicia aquí. Estaré entre víboras si me aceptan… —Le quiero presentar a April González, la maestra que le mencione ayer por teléfono. — señala. —Mucho gusto director Cabre
Leer más
IV: Entrevista
—Adelante Torres y acompañante. — escucho como nos llama el director Cabrera. Mierda, solo pude dividir los estudiantes por grados. Muevo mi pierna derecha de arriba abajo dejando ver la ansiedad. Siento nuevamente la mano de la señora sobre la mía teniendo mi trabajo. —No te preocupes, puedo terminarlo yo. — habla la secretaria, hago una mueca. —Le prometo que la ayudaré cuando salgo. — aseguro mirando sus ojos, esta niega. —Repito, no te preocupes. La secretaria soy yo, no tú, así que ve con el director estoy segura de que te vamos a aceptar en nuestra facultad. Y luego tendrás que ir a presentarte con tu equipo de trabajo y quien sabe conocer a tus futuros estudiantes. — expresa haciendo que me ponga nerviosa, si supera que soy más pesimista que optimista. —Eso espero. — trato de sonar emocionada y optimista a lo que me levanto de mi silla. Miro al señor calvo que espera que pase por la puerta. En sus ojos pue
Leer más
V: Somos un equipo
—¿Otro contrato? — cuestiono curiosa, pero recuerdo lo que estaban hablando las maestras adolescentes. —No puede ser tan atrevido. — comento entrando a mi apartamento. Me siento en mi escritorio leyendo el contrato con detenimiento. Todo iba bien hasta ver le nuevo contrato. No veo el nombre del mete verga institucional por ninguna parte, pero este contrato… «1- La maestra tutora de matemáticas, April González, se dedicará a dar su servicio a la escuela superior y al quinto grado. 2- No tendrá una relación sentimental o sexual con personal de la escuela, estudiante o familiares de los estudiantes. 3- El estudiante, Noah Domenech, será el estudiante prioritario para darle tutorías, eso cabe en ofrecerle tutorías de todas las materias. 4- No firmar otro contrato hasta que se acabe su servicio como maestra tutora el 31 de mayo. 5- Si rompe una de estas reglas será despedida inmediatamente.» —¿
Leer más
VI: Divertida
April González Leo me enseña donde queda mi salón, los maestros de superior me miran de una forma rara. Observo como mi compañero se empieza a molestar ante las miradas logrando que se detenga en el medio del pasillo. A lo que choco con él, odio ser el centro de atención. —Bueno, les presento a nuestra nueva integrante, April González. — casi grita mi presentación, trato de hacerme más chiquita. —Hola… — susurro alzando mi mano. —Sera la maestra de matemáticas. — noto como una señora se concentra más en mí, creo que será la maestra regular de matemáticas. —Ahora si nos disculpan, le enseñaré su salón, con permiso. — me inclino un poco y salgo detrás de Leo como una loca. —¿Por qué me miran así? — cuestiono incomoda. —Como Yarimar dijo, somos un equipo y a veces los preferidos de director. Pero los maestros de escuela superior son los preferidos de la trabajadora social, así que nos odian. — responde encogiéndose d
Leer más
VII: Preocupada por Noah
Nathan Domenech Hoy no me quedare durmiendo en la oficina, hablare con mi hijo como fue tratado hoy por la nueva maestra tutora e investigar como es. Así podre llamarla sabiendo un poco mas de ella. Escucho como tocan mi puerta. —Adelante. — mando con seriedad. —Hola, cariño. — saluda una mujer rubia con caderas hermosas, otro regalo de Drake. —Largo, no quiero nada. — mando centrándome en mis papeles. —Pero el señor… —¡Dije que te largaras! — exclamo haciendo que dé un gritito y se fuera corriendo con sus tacos altos. Marco la extensión de Drake que contesta tarde algo fatigado a lo que giro mis ojos. —No mandes más de tus estúpidos regalos, se buscarme una mujer. Y despide a tu puta secretaria si lo único que sabe hacer es fornicar. — cuelgo, pero lo vuelvo a llamar. —Me iré temprano, así que te dejo el trabajo. —Ay, por favor, Nathan, no me puedes regañar de tal manera… — le cuelgo mientras seguía q
Leer más
VIII: ¡Noah!
April González —Buenas noches… — cuelgo de forma acelerada, tapo mis ojos tratando de tranquilizar mi corazón. Por alguna razón su voz… la escucho más varonil que otros hombres. Además, logra que yo hable demás cosa que no es normal. Miro la hora, se me olvidó avisarle que no puede dejar a Noah en el asiento del copiloto. Pienso si enviarle un mensaje o no, pero decido no hacerlo ya que sabrá que los estaba observando. Salgo del baño para seguir trabajando en recoger la tienda y dejarla presentable. Tengo que admitir que me gusta más este trabajo que estar escuchando bochinches todo el tiempo en la escuela y eso que fue mi primer día de trabajo. No quiero imaginarme como termine de loca en mayo. —Me han dicho que caíste bien en el grupo. — me sorprende Joelian saliendo de la nada entre la raqueta de ropa logrando que se me caigan algunas blusas. —Joelian, no soporto que hagan eso. — respondo tocando mi pecho para recoger la r
Leer más
IX: ¿Para que no te diera frio?
Nathan Domenech —Tranquila. — susurro sin dejar de tener esposadas sus manos detrás de su espalda, puedo sentir su respiración contra mi rostro. —Solo... déjame cerrar la puerta con seguro. — le aviso haciendo lo que mencione, así soltándola. La maestra de historia me mira con odio y trata de darme una cachetada cosa que tomo su mano con brusquedad. —Ten cuidado, este rostro vale más que el de tu vejestorio Camacho. — la amenazo alejando su mano. Camino hacia su escritorio y me siento en su silla. —Siéntate. — mando a lo que ella tensa su mandíbula, pero siente. —Buena chica. — le doy un cumplido, me siento cómodo. —¿Qué harás esta noche? — cuestiono estudiando un bolígrafo que tome. —Nada que te importe, Domenech. — responde casi botando fuego por su boca. —¿Qué tal si te invito a mejor restaurante de la cuidad? Y luego… — me levanto de la silla rodeando con lentitud el escritorio, pongo los dos brazos en la silla donde esta
Leer más