Mundo ficciónIniciar sesiónAhora él por poco escupía el café y eso me hizo reír.
—¡¿Qué?! ¡No! Por todos los cielos, Ada ¿Por quién me tomas?—soltó, herido.
Cuando estaba a punto de responderle, su celular sonó. Le había llegado un mensaje. Terminó de leer y me miró, serio.
Los cambios bruscos que tenía de humor eran tan notorios como preocupantes.
—Esta noche har&a







