* * * * * * * Lorey * * * * * * * * * *
—Pero…, ¿dónde te habías metido, Lorey? —me pregunta Chaira cuando me ve llegar al restaurante.
—Estuve recorriendo algunas calles un momento, aprovechando que el evento recién comenzaría a las doce —señalo relajada.
—A mí me gustaría hacer lo mismo después del evento —precisa Chaira; y su esposo le sonríe.
—¿En serio no te cansas? —le cuestiona él; y mi amiga toma el cuello de su camisa para, así, acercarse, de manera peligrosa y decirle…
—No… no