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* * * * * * * * Leo * * * * * * * * * *
—¡Vaya! ¡Pero esto es fantástico! —exclama la mujer que me estaba acompañando y, ante su muy efusivo tono de voz y su muy particular y divertida expresión, solo atino a sonreír por ello.
—Vamos, pasemos —le pido al haber alzado un poco la voz, puesto que el ruido, en sí, sí estaba muy alto.
—Sí, no perdamos más tiempo —expresa muy emocionada, como si realmente, hace mucho, no hubiese estado en un lugar como este.