***************LOREY****************
—Pues... dejaré mi presente por aquí —preciso nerviosa y emocionada al mismo tiempo— porque lo abriré cuando vayamos a comer la pizza, ¿está bien? —le pregunto a los hombres que tenía frente a mí (bueno... a un hombre y... un tierno niño).
—El regalo es tuyo; lo puedes abrir cuando desees —precisa Leonardo—. ¿No es así, Fabri? —le pregunta a su hijo; y él asiente de manera dulce.
—Gracias... —musito al sonreírles y, luego de ello, suspiro profundamente—. Bue