***************LOREY****************
Después de aquel beso apasionado que le regalé a Leo, le siguieron muchos otros más hasta que así, como por arte de magia, terminamos en su cama para comenzar a desnudarnos. Bueno, en mi caso, solo me faltaba deshacerme de mi tanga; sin embargo, él..., él aún estaba demasiado vestido.
—Tienes mucha ropa, Leo —susurro al mirarlo con intensidad; y él me sonríe.
—Entones me desnudaré para usted, señorita Honney —señala cual caballero (lo cual me hace sonreír de