***************LEONARDO****************
Después de haberle dado un beso en sus labios (el cual fue suave), me alejé y la tomé en mis brazos para llevarla hasta el lugar en el que, usualmente, solía armar el campamento con mis hijos. Luego de eso, solo la acosté y la atraje hacia mí para que continuara desahogándose. Lorey lloró mucho; y ello me dio a entender que, tal vez, el motivo por el que estuviese aquí; era muy parecido al mío.
Pude sentir que se sentía abrumada y... cansada, así como muy