***************LEONARDO****************
—¿Deseas que bajemos para explorar el lugar? —le pregunto cuando hemos terminado por poner distancia, luego del beso.
—Sí, me gustaría conocer esta belleza.
—Vamos entonces —preciso sereno al ponerme de pie y tomar una de sus manos para comenzar a bajar por la especie de escalera de piedras—. Con cuidado, Lorey —le pido al ayudarla, ya que, de algún modo, s vestido largo dificultaba el que ella bajase con mayor seguridad.
—Debí haber comprado un pantalón