Punto de vista de Talia
Alargué el brazo hacia Viki cuando dejó que le flaquearan las rodillas.
Abrió los ojos de par en par al notar su error de cálculo: si caía en ese momento, se iría de bruces fuera de la tarima. Mi mano no logró alcanzar su muñeca y se me revolvió el estómago. Pero Viki no cayó. Hubo un destello plateado y alguien la atrapó por la muñeca.
—Tienes que tener más cuidado —gruñó Nolan, agarrando su brazo con brusquedad.
—Ah, gracias —tartamudeó Viki mientras Nolan la alejaba d