LAURA JENNER
—Laura... ¿Dónde crees que puedes esconderte? —dijo alguien del otro lado de la línea. No reconocí la voz porque sabía que usaba un apartado para no ser reconocida.
—¿Q-quien es? —tartamudeé, sintiéndome con mucho miedo.
Escuché risas así que corté la llamada rápida.
El miedo me paralizó por un momento, pero luego recordé que debía actuar. Las luces de un auto me pusieron en alerta, salí del coche y me hice parada. ¡Es un taxi! Que suerte.
—¿La llevo a alguna parte, señorita? —