LAURA JENNER
—¿De que hablas? —reí nerviosa, no puede ser que el idiota de Luke haya dejado su olor en mi. Qué desagradable.
—Eso, hueles a colonia de hombre —me miró acusatoriamente. Suspiré profundo y traté de tranquilizarme lo más que pude, los nervios no me quieren dejar en paz. A parte de que me siento culpable porque Luke me besó.
—Creo que la gente qué pasa por aquí usa demasiada colonia —me encogí de hombros, tratando de restarle importancia—No es nada, cariño, olvida eso. —me acerqué y