64. Eres su nieta favorita
Jason
Me niego rotundamente a ir en la silla de ruedas que el hospital insiste en que use. Aunque el dolor de mi herida de bala me hace tambalear, no quiero depender de nadie para moverme.
—No necesito ir en silla de ruedas, puedo moverme despacio y llegar hasta el auto— digo por enésima vez pero nadie parece escucharme.
Mi abuelo, quien llegó hace aproximadamente dos horas, me esta viendo con clara desaprobación y estoy seguro de que si no estuviera herido ya me hubiera dado un coscorrón po