Una grata visita.
POV Benjamín
Ella y esa maldita lengua que no puede morder para tragarse sus palabras. Seguía conduciendo molesto en mitad de la carretera oscura, pero cuando avancé unos kilómetros, frené el auto. Miré por los espejos retrovisores y no había rastros de nadie por la carretera, todo estaba oscuro y no pude seguir avanzando.
—Carajo, esa…
Golpeé el volante y le di vuelta al vehículo para regresar por ella, pero cuando llegué donde la había dejado, noté que ella subía a un taxi.
Me sentí mal porqu