El señor Clinton se presentó la mañana del jueves en casa de la señora Fendi, no esperaban su visita, no esperaban que él estuviera en sus puertas luego de hacerse pública la información de que él sería el abogado defensor de Alejandro Fendi, pese a que este ya tenía una condena.
Lo dejaron esperar unos minutos frente a la puerta, estaba claro que allí no era bienvenido.
Al cabo de un rato la empleada abrió la puerta, avergonzada por el tiempo que había tenido que dejar esperando al señor Clint