Capítulo 54. NO ERES NADA PARA ÉL
(Punto de vista de Leila)
El Alfa se había retirado tan solo unas horas atrás de la mano de su esposa, directo hacia la habitación nupcial donde se consumaría el matrimonio. La sala donde se llevó a cabo la ceremonia se vació tan pronto la Luna y el Alfa se fueron. Todos acudieron al salón principal, en donde la fiesta de celebración se llevaría a cabo.
Como parte de la tradición, mientras la pareja recién casada cumplía con su último deber para sellar su unión, los invitados festejaban en