Lia
Trago saliva ante el peso de su mirada.
—¿No quería eso? —cuestiono, más allá de la incredulidad.
Alfa Alistair niega lentamente con la cabeza. Sus ojos expresan más de lo que pone en palabras.
—He odiado su decisión desde el momento que me llegó la carta de confirmación hace seis meses.
No sé por qué mi corazón aletea tan rápido al escuchar sus palabras, tan llenas de una emoción que no logro identificar.
—Pero tú pusiste tu sello para...
—Soy el consejero principal, y te di