Capítulo 112. UN REGALO DE TU ESPOSA
Lia
Un dolor agudo se asienta en mi pecho, mientras la habitación se tambalea a los costados. ¿Damiano entró en celo, pero nadie me comentó nada? ¿Hace cuánto que pasó? ¿Y hace cuánto que mi servidumbre lo sabe? ¿Leila?
Me siento traicionada, a pesar de que mi parte lógica me dice que sus razones para no decirme nada fueron pensando en un bien mayor. Se les dieron órdenes estrictas de mantenerme alejada de situaciones estresantes que pudieran provocarme un aborto espontáneo, y aún así...
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