El punto de vista de Alejandro
Llega dos horas tarde.
No podía creer que me hiciera esperar dos horas, aunque yo le había dicho que viniera temprano. No sé si mi padre estaba jugando conmigo, pero no me gustó nada.
«¿A qué hora va a venir tu padre? Todavía tengo una reunión por la tarde y puedo quedarme aquí hasta entonces. Quizás deberíamos cambiar la hora de esta reunión», dijo Carmen.
Suspiré. «Le dije que viniera temprano y no sé si estaba intentando molestarme o si no quiere venir».
«¿Ha