El punto de vista de Gabriela
«Lleva desde ayer mirando fijamente, Alejandro. Se niega a bañarse y además me habla. Me está dando mucho trabajo y no sé cómo conseguir que me hable…» Puedo oír la voz de mi hermana desde fuera de la habitación en la que me encontraba, y supongo que Alejandro había venido a visitarme otra vez.
«Esto se está yendo de las manos y es muy estresante. Se suponía que íbamos a ir al funeral hoy, pero se negaba a cambiarse de ropa. ¿Cómo voy a convencerla de que asista a