El punto de vista de Lily
Andrew me lleva a su habitación, me baja con cuidado sobre la cama y luego me acuna contra su cuerpo. Su calor me envuelve y me hace sentir segura.
Levanto la mirada y lo encuentro observándome.
—Está bien. No voy a romperme. Ya no tienes que flotar sobre mí.
Él no se mueve.
—¿Quién dice que esto es por ti?
Mi corazón se derrite un poco. Solo quiero acurrucarme contra él, dejar que me abrace y me proteja de la locura de las últimas horas. Sus brazos fuertes me hacen se