Keira
Presente
Sebastian me mira de arriba abajo con deseo y camina hacia mí con determinación. Por instinto, retrocedo hasta chocar con la pared.
—¿Qué diablos haces con él? —me reprocha en tono exigente.
¿Pero con qué derecho me habla así?
—¡Qué descaro el tuyo! ¿De cuando acá tengo que darte explicaciones de con quien salgo? —contesto sin amilanarme, no voy a dejar que me humille nunca más.
—¿Sales? ¿no es un cliente? —formula frunciendo el ceño.
—No, Robert no es un cliente, es mi par