Keira
Sebastian tuvo que regresar a Alemania por un asunto personal y no nos vimos esa noche ni en los siguientes días. No ha habido más llamadas calientes, pero hemos tenido varias conversaciones subidas de tono por WhatsApp. Jess me ha pillado varias veces con las mejillas rojas, y creo que imagina lo que está pasando sin que tenga que decirlo. Ahora mismo, estoy sentada en la cama, respondiendo sus mensajes indecorosos. Ese hombre no tiene nada más en la cabeza que no sea sexo. ¿Y tú?, acusa