64. ALGUNAS NOCHES SON TAN NEGRAS.
Después de esa plática que tuvieron en la cafetería, cuando ella le dijo que quería que solo fueran amigos y que entendiera que esa noche fue demasiado para ella y el dolor que siente en su corazón no puede quitarse, ni olvidarse tan fácilmente
Freya pasa toda la noche en vela al lado de la cama de su pequeño Axel, porque desde que fueron al club de equitación, el niño ha mostrado mucho rechazo por ella, como nunca antes, la aleja y prefiere irse a dormir con Emma en vez de estar con su madre,