63. A TU AMOR NUNCA VOY A RENUNCIAR.
Ya entrada la noche, cuando por fin Odín se queda solo en su departamento, después de la visita de su madre, se sienta muy solo y triste en la sala de su casa, Brenda se da cuenta y se acerca con el pretexto de llevarle un café, quiere sacarle, aunque sea una breve conversación para liberarlo de sus pensamientos y de lo que lo tiene tan preocupado.
— Su madre me ha hecho muchas preguntas hoy durante su visita — quiere distraerle un poco, aunque sea con chismes sin importancia.
— ¿Sí?, ¿Y qué p