La realidad era que Eizan se encontraba furioso, la rabia le consumía desde el interior al intentar ser chantajeado por Lisa. Una parte de él deseaba contarle a Adara todo lo que ocurría para evitar sorpresas inesperadas, por otro lado se encontraba en una especie de burbuja porque finalmente había encontrado su lugar después de años. Le gustaba la idea de formar un hogar con la pelirroja y la pequeña dulce Alice, quien cada día se ganaba más su cariño incluso se sentía conmovido en las ocasion