Capítulo XXXIII

Narra Adara.

Sin duda el pequeño no parecía hijo de Lisa, sin duda alguna había resultado hacer una pequeña versión de donato. No me había podido resistir al contemplarlo completamente solo en una esquina del jardín poco a poco mi dulce Alice había logrado integrarlo y ahora los tres nos encontrábamos jugando animadamente al mismo tiempo que era consciente del infierno que probablemente se encontraba en la mansión

De un momento a otro mientras acariciaba con dulzura el rostro de ambos, un tiró
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