-¡¿Qué hiciste?!- exclamó Adrian, quien se volteó hacia la pelirroja, que aún sostenía su dedo contra el botón de acceso a la propiedad.
El joven CEO le quitó la mano del botón, pero ya era demasiado tarde. Daniel había atravesado la reja abierta, no sin antes enviar una expresión asesina hacia la cámara, dirigida exclusivamente al joven CEO.
-¿Te volviste loca?-
La pelirroja lo ignoró tomando el picaporte de la puerta.
-No lo hagas…- le advirtió el joven CEO.
-Se acabó Adrian, deja que Johnson