—No quiero ser yo el que interrumpa tan conmovedor momento, pero debemos irnos Lexter. —le dijo Damien a su hermano.
—Lo sé, pero no la quiero dejar sola, no sé si ya llegaron los guardias a custodiar la habitación. —dijo el Príncipe heredero.
—Lex, si quieres yo me quedo con ella mientras regresas, no te preocupes. —le dijo el Príncipe Seong-Jin a su hermano.
—Eso me tranquilizaría mucho, porque de lo contrario, la otra opción es dejarla sola, en compañía del doctor Hamilton, lo cual me angust