Bianca.
Ya sabía que Iker era el padre de Edgar pero no estoy preparada para dejar lo ir aunque el consuelo que me esta dando Jack es uno de los mejores, sus pectorales están bien firmes, no me quedo con las ganas y le doy una pequeña mordida.
-no hagas eso si quieres dormir esta noche.
Me rio un poco y alzó el rostro para darle una dulce sonrisa, escucho las risas de Edgar y Caleb y después los veo saltar a la piscina salpicandonos un poco, Caleb toma a Edgar y se lo sube a los hombros.