87. Dame ya la m*****a carpeta.
A primera hora de la mañana de aquel lunes ya estaba Diddier en la oficina de Jeremy, tal y como él le había pedido, si algo tenía claro Jeremy era que él podía ser muy bueno, pero no cuando se trataba de su familia y pensaba arrancar el maldito problema de raíz.
—¿Dime que investigaste sobre el tal Genaro?— preguntó.
A pesar de haberse mostrado tranquilo con Eva durante todo el fin de semana después de la fiesta, lo estaba solo en apariencia porque no dejaría que ese hombre desmontara su vida